Evans Ver la sonrisa de ambos no tenía precio, era lo más perfecto de este mundo, mi familia era todo para mí, era ese inicio y ese final que quería vivir con ellos y sabía que sería así para siempre. Los días que nos quedaban ahí pasaron demasiado rápido, me hubiera gustado tener más tiempo con ellos, pero debíamos continuar con nuestras obligaciones diarias -Tienes que prometer que vendrán de vacaciones- menciono Cristine y yo sonreí -Vendremos, pero también ustedes podrán venir a visitarnos, nuestra casa es suya y quisiera que nos visitaran seguido- admití y ella sonrió como si le hubiera dicho las mejores palabras de su vida - ¿De verdad podemos ir cuando nosotros queramos? - pregunto y yo sonreí -Por supuesto, me daría mucho gusto tenerlos en casa- mencione y ella me abrazo -Te

