Violeta Perla, Lina y Mar habían venido para ayudarme, lamentablemente Mia y Emma vendrían una semana antes de la boda, pues se habían quedado a cargo de las empresas y no podían venir antes, pero aun así habían estado todas presentes cuando fui a elegir mi vestido, las videollamadas nos permitían estar cercas aún cuando la distancia era notoria. Todas habían dado sus puntos de vista y mi mamá estuvo a punto de llorar en varias ocasiones al verme con el vestido puesto, pero a la vez las escuchábamos pelear con nuestros padres, debido a que ellos querían opinar, pero no lo verían hasta el gran día. Mi vientre seguía creciendo, tenía 3 meses y dos semanas, aún era pequeño, pero como yo era un poco delgada si se me notaba un poco la pancita, no me acomplejaba ante eso, tampoco me quejaba p

