Horas antes. —Dale, por favor Nacho, no puedes decirme que no —le dice la rubia intentando convencerlo de ir al restaurante donde se había ganado una cena gratis. —Ya te dije que no estoy para cenas románticas. ¿Qué es lo que te cuesta entender? Él no quería saber nada y menos luego del beso que se dio con Camila. Luego de darse cuenta del amor que le tiene y que no habrá nunca ninguna otra mujer que le arranque del cuerpo la sensación de tener al amor de su vida piel con piel. —Es mi cumpleaños —decide mentirle, solo así podría tocar la fibra más íntima de su corazón. Él se quedó mirándola un momento en silencio, y por un instante se le vino a la mente la historia de la joven. ¿Cómo podría ser tan cruel de no darle aunque sea una atención? Esa mujer estuvo con ella cuando más

