En la vida me imaginé que este hombre sería capaz de hacer una locura como esta. Me había secuestrado en plena luz del día y me mantenía sujeta a su cintura y aunque a gritos lo amenazaba con que iba a tirarme de la moto, él estaba seguro de que bajo ningún concepto hacía semejante estupidez. No arriesgaría mi vida. Pasó varios semáforos en rojo, mientras le gritaba un montón de insultos. Podía ver cómo nos íbamos alejando de la ciudad y pese a que otra persona en mi lugar estaría aterrorizada, yo sabía que, a pesar de todo, con él estaba a salvo. Cuando se dignó a estacionar en medio de la ruta y sin ningún auto que pasaba junto a nosotros, me bajo y comienzo a caminar de vuelta a la capital y aunque escucho sus gritos, no le hago caso. Estoy furiosa. lo siento correr tras de mí y

