-¡No te demores, sabes que me gustan las palomitas calientes!-grita Camila casi que enredada, de seguro está comiendo palomitas. Tomo la pijama que está en el perchero y me la coloco rápidamente, veo a Henry que termina de apagar su, enserio es una cabeza rápida, noté que mientras me colocaba la pijama el no dejaba de mirarme y sus grandes ojos de búho analizaban cada parte de mi cuerpo desnudo, creo que nunca olvidare este vergonzoso día. -Entonces no te vas a bañar, ¿si quieres te ayudó? cochina -Shhh, deja tus tonterías, ¿no vez que Camí está allá fuera?-susurro. -Y que pasa con eso?-toma su toalla y la enrosca en su cintura, su m*****o se resalta mucho a través de esa pobre toalla que pide a gritos ¡apártate de mi humano sexi! -¿Y qué? ¿acaso te imaginas lo que puede suceder si Ca

