–¿Entonces hiciste todo eso para hacerme avergonzar?–digo indignada–¿Dime lo hiciste para eso?–repito pero esta vez con voz quebrantada, el no me responde y eso me está enfureciendo mis lágrimas atacan en salir como de costumbre y no me limito a detenerlas solo las dejo que salgan fluidamente, toma la blusa que está a mi izquierda y me la colocado luego la pantis que está tirada en el piso y por último el shorts que está justo a los pies de leo, nunca en mi vida me había vestido tan rápido como hoy creo que ya estoy en la lista de los récord Guinness cómo la mas rápida del mundo, él ni siquiera dice nada solo me sigue mirando con esa mirada de desaprobación–¡bravo!–aplaudo –hiciste lo que querías: dejarme como una puti puerca enfrente tuyo. –¡Espera estrella!–me sostiene el brazo pero yo

