–está bien pero cálmate–ella corre desapareciendo de mi vista y luego de un par de minutos trae mi bolsa se lo arrebato de las manos y de inmediato saco mi teléfono. –ya te registré el número de Leo, perdón me equivoqué de tu novio –rechino mis ojos y dientes y le lanzó una mirada de desaprobación, llamó al estúpido de Leo todas las llamadas se iban al principio a buzón de mensaje me imagino que está trabajando pero como yo soy como soy, una insistente terminé por llamar Díez veces hasta que respondió El muy descarado, me imagino que rechazaba mis llamadas, claro estará enojado hasta el se enoja qué engreído no. –tardaste mucho no crees nena–pensé que en estos dos días que no habíamos hablado todo iba a cambiar pero no fue así me respondió como de costumbre con su voz seductora y fría l

