—Hola hermosa ¿dime cómo vas?—dice sacando un portafolio de su mesa para después tomar su portátil. —Sabes hoy también lo escuché—ella teclea su computadora y me mirada extraña. —¿No me digas que escuchaste el silbido de Henry otra vez? —Exacto amiga, no se porque aún lo escucho eso me está atormentando, yo lo quiero ver— ella me detiene haciendo sonar sus manos dando un aplauso, ella aplica esa técnica para controlarme. y créanme que me sirve... —Shhh, no caigas bajo tus pensamientos, amiga solo tienes que respirar y entender que el ya no existe, el donde sea que esté te está viendo y protegiendo... —¿pero dime porque no lo saco de mi mente? —Amiga porque te enamoraste de el. y no te culpó de eso, pero tienes que entender que el ya no está, ¡está muerto!—la palabra muerta hizo eco

