Tenía que controlarse, tenía otro trago de whisky. Colocó las manos en la orilla de la mesa. Se había una vez más como se había repetido durante casi veinte años: "¿seré como mi padre?". Cada vez que Alessa le mencionaba a Erick Thomas le daban ganas de buscar al hombre y matarlo a golpes, por el simple hecho de haber sido su prometido. Cuando ella le había dicho en la tarde que no se compara con él en su pecho, saltaron los fuegos artificiales. Cada vez que estaban juntos podrían sentir que su amor iba creciendo. Aún estaba pensando en la reunión con su ex novio. Qué era eso tan importante que no podría ni si decirle. Hasta le prohibí que la obligara a usar a Dimitri y que siguiera a la distancia. Tal vez Alessa tenía razón si quería que lo de ellos funcionara, debía hacerlo. ¡Calma! S

