Sabía que había presionado, pero había tenido tan bien. Alessa poco a poco incluye su cabeza hasta rozar sus labios con los de él. No pudo contenerse y perdió el rostro con las manos cuando sus bocas tuvieron contacto y rápidamente cambiaron la posición. Ahora Alessa estaba debajo de él. No pretendía que el beso fuera de esa manera tan necesario, sus lenguas se acariciaban y los sonidos de succión hacían eco en la habitación. Sus brazos estaban alrededor de su espalda, mientras que los de Yasir a cada lado de sus hombros, de esa forma; se apoyaba en sus codos para soportar su peso. No quería terminar el beso y menos al sentirla corresponderle, dejó sus labios para bajar por su cuello lentamente haciendo con esto que Alessa arqueara más su cuerpo y se entregara más a él. Sumergida en

