A N G E L A
Esperaba a Marlon.
Cada minuto era una tortura.
-¿Por que no llegas?- susurre para mi.
En el jardín ya estaba mi padre cuidando a Amelie mientras Steven traía los aperitivos.
No era una gran fiesta sólo mi padre, Steven, Yessica, Frank, Felicia (mi secretaria), Marlon y algunos amigos de papá con sus familias.
-¡Anie!- por fin llegó Marlon. -¿Como...- lo arrastre hasta mi oficina.
-¡No puedo!- grite son importar nada.
-¿De que hablas?- se sentó en una de las sillas muy tranquilo.
-De Steven- respire profundo tratando de calmarme.
-¿Que hay con él?- inquirió, por Dios como rayos me había hecho amiga de este descerebrado.
-¡Me gusta!, te lo he dicho mil veces- golpe mi cabeza contra la puerta. -¿Que hago?- volví a mirarlo.
-Vamos paso a paso- me detuvo antes de volver a golpearme contra la puerta. -¿Le has dicho algo?- inquirió.
-No. Con esto de la fiesta he estado vuelto loca, pero..- me detuvo.
-¿Y que esperas para decirle?- me gritó -Mujer arriesgate por primera vez en tu vida- me tomó por los hombros -¿Cuantas veces me has dicho que te gusta un chico?-
-Ninguna- recordé nuestro tiempo de preparatoria y Universidad, aunque no estudiamos la misma carrera Marlon y yo siempre fuimos los mejores amigos, fue un alivio que se presentará en la empresa y poder contratarlo.
-Ves, es tu oportunidad- me miro. -Nadie sabe si en un futuro alguien más aparezca, quizás es ahora o nunca-
-Pero...-
-Pero nada- corto.
Entonces recordé como Marlon se había enterado de mi enamoramiento secreto por Steven.
Flashback.
-Steven- lo mire. -Te gusta- dijo con una enorme sonrisa.
Estaba confusa, el sólo había llegado diciendo su nombre.
-¿Por que lo dices?- me tomó desprevenida.
-Porque he dicho su nombre y has sonreido- me señaló todo mi rostro.
Fin flashback.
-Necesito hacer algo urgente- estaba algo desesperada, habían pasado meses y aunque trataba de apartar todo aquello que sentía cada vez que le veía e incluso sin cruzar una palabra mi corazón se aceleraba y mi estómago retumbaba cual manada de elefantes pasando.
-No puedo ayudarte- dijo finalmente. -Creo que deberías empezar...-
-Nunca he hecho nada de esto, nunca me ha interesado tanto un chico como para que el simple hecho de la mención de su nombre me altere-
-Intentalo- se encogió de hombros.
-Realmente no estas siendo de mucha ayuda- lo mire con mala cara.
-Eso lo se, pero no puedo ayudarte, después algo saldrá mal y me culparas o peor, Steven me odiara, no se que es más malo- se quedó meditando.
-Créeme, lo soy más yo- dije segura de mis palabras -Aún así estoy asustada- confesé.
-¿Por que? Sólo por declarar tus emociones, sentimientos o lo que sea que te sucede-
-Por eso y por muchas cosas mas- suspire, por Dios ¿por que mi vida no podía ser más sencilla?