9 Cassie —Lo lamento. No debí… —Me di la vuelta, súbitamente mortificada por mi falta de sentido común. Quizá haya sido el terror de posiblemente perder a Maddox lo que me hizo besarle. Para ser justa conmigo misma, había sido un día horrible. Al principio, había encontrado al señor Anderson y al otro huésped con el cuello rebanado y luego el caballo tiró a Maddox de su lomo. La gente moría por algo tan común como eso. —No, Cassie. Nunca te disculpes por buscarme. Intento asegurarme de que hagas mucho más que eso. —Su mano estaba envuelta alrededor de la base de mi cuello y me incliné hacia él, incapaz de resistir la atracción de su aroma, la sensación de sus labios sobre mi cabeza. No quería pensar sobre sangre y muerte y ser cazada por Nerón. Solo quería cerrar los ojos y hundirme en

