La fiesta había sido un rotundo éxito; Ana Marie había bailado con Daniela, Edward, Axel y sobretodo con su novio. Sus pasos eran tambaleantes, había bebido más de la cuenta, y lo sabía por las risitas tontas que soltaba cada cinco minutos. Álvaro no había bebido mucho, puesto que era el chofer designado. Pero no podía decir lo mismo de sus amigos, Edward, Daniela y Axel estaban sudorosos, sonrientes y con la ropa arrugada; se habían pasado todo el camino cantando y diciendo tonterías. Al llegar al edificio Álvaro decidió ayudar al más borracho de sus amigos, Edward. Axel aun podía mantener de pie, se tambaleaba un poco, pero de pie al fin y al cabo. Daniela y Ana Marie caminaban abrazadas soltando sonrisitas cuales niñas pequeñas. Pese al estado de Ana Marie, la chica estaba lo suficien

