En tiempos de guerra

1575 Palabras
Al amanecer Nathaly casi no ha dormido la rabia la carcome se pregunta que le ha hecho ella a ese idiota para que se porte asi con ella, lo detesta, por muy ayuda que le este prestando no tiene derecho a estar hablando mal de ella, difamandola con cuanto ser conoce, ahhh pero no sabe con quien se metió se dice, se pasó antes lo habia dejado asi pero esta bez no va a quedarse tranquila, quiere guerra la tendrá. A las 6 am se termina de levantar, se baña y prepara para ir al trabajo, le vienen a la mente un montón de cosas para molestarle el día a William, así que le cambia el azúcar por la sal, a la leche le agrega jugo de naranja y le bajo la cuchilla de la luz, ya verás. Llegando al trabajo escucha un mensaje de voz que William le había dejado diciéndole hasta tripas verdes y declarando la guerra, por lo que le pide permiso a Ricardo su jefe para a partir de ese momento quedarse un poco más en el trabajo, bañarse y comer antes de ir a casa y afortunadamente lo acepta sin problema. -Nathaly, por favor siéntate un momento-. -Dime Ricardo, he hecho algo mal, ¿hay algún problema?-. -No ha pasado nada todo lo contrario tu trabajo es excelente, me preocupas eres tu, ¿tienes problemas en casa?, ¿Necesitas algo?, sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites-. -Tranquilo la verdad no necesito nada, al menos por ahora todo está bien-. -Búscame cuando quieras y a la hora necesites, deseo ayudarte, siempre te tengo en mente, se que no has pasado por situaciones fáciles, ya que emigrar es muy duro-. -Gracias de verdad, eres un excelente jefe y amigo-. Nathaly lo observa, Ricardo es hermoso, decente y considerado que fácil sería darle pie para otras intenciones, pero no quiere jugar con él, no se lo merece, es su jefe y ella no siente nada más. A las 9 de la noche va al apartamento y abre con cuidado, al parecer no ha llegado su compañero de piso, se cambia la ropa pero cuando va dormir se escucha en la habitación una pareja teniendo intimidad con una chica entre gritos y gemidos, golpes en la pared. Casi no duerme en toda la noche con el ruido, no sabe cuántas veces lo habrán hecho en toda la noche, pero ni siquiera pudo llamar a su mamá para que no escuchara el porno a todo volumen que había allí, se alistó para ir al trabajo a las 5:30 de la mañana, pero cuando va saliendo se le ocurre algo, enciende el equipo de sonido y la música suena a todo volumen, que disfruten su dembow los amantes. Cuando llega la noche, al llegar Nathaly, va a la nevera y se sirve un vaso de agua, pero en lo que el agua toma el primer sorbo la escupe sabe a vinagre, su ropa la consigue toda desordenada encima de los muebles y el baño de su uso todo mojado, esa noche William no llega a dormir, para calmarse llama a su madre. -Hola mami, ¿Cómo estás?-. -Bien amor, ya por acostarme, ¿cómo estás tu cielo? -Algo cansada, no he podido dormir muy bien en estos últimos días, pero todo bien en el trabajo, te extraño tanto, añoro esos fines de semana que nos tomábamos un café en el porche mientras hablábamos, te tuviera cerca te doy un abrazo ahora mismo-. -Ya verás que pronto nos veremos, ten fe que lograrás arreglar los papeles pronto, yo también te extraño muchísimo, sabes que tu eres mi compinche mi compañera-. -Acá lo que se escucha de la situación del país es muy dura, pero prefiero que me lo cuentes tú-. -Bueno amor, no está fácil hay escasez de muchas cosas, gracias a lo que me envías logro resolver pero ni idea cómo harán los otros, hay colas para todo, tenemos límites para comprar los artículos de primera necesidad, yo me ayudo con tus primos y hasta con los vecinos, nos avisamos cuando hay productos en algún lugar, yo no la paso tan mal porque he tenido para comprar en los momentos que se presentan oportunidades pero sé no es la realidad de todos, hay muchos hurgando en la basura, pidiendo ayudas, es una situación difícil-. -Bueno mami, no quiero que te sientas triste, siempre oro por mi país, pero mi idea es traerte más adelante, para que estés tranquila aquí conmigo, acá la dificultad es conseguir buenos empleos, hacer el dinero, pero de resto todo se puede conseguir-. -Te amo, mi orgullo, mi ángel, ya verás como todo va a salir bien, Dios te bendiga-. -Bendición mami, mañana te llamo de nuevo-. A las 6 am escucha que llega William, Nathaly estaba agotada pero no le iba a dar tregua, se viste rápido y cuando escucha que se está bañando, le da unos minutos, tomó sus pertenencias y se va al trabajo no sin antes cerrar la llave de paso para cortarle el agua y escuchar una maldición. Así pasan unos días, ambos están agotados de este juego, se han echado aceite en el shampoo, talco en el secador, pega loca en el switch para encender la luz del cuarto, pica pica en el jabón de baño, pero ninguno piensa dar su brazo a torcer, Ricardo constantemente se preocupa por el aspecto cansado y las ojeras de Nathaly pero ella le resta importancia y le cambia el tema por algo de trabajo, él le informa que a partir de ahora deberán trabajar más duro pues pronto deberá encargarse de lleno del manejo de la posada. Cuando Nathaly llegó a República Dominicana se imaginó que al ser un país caribeño  como el suyo el clima era principalmente caluroso, en Venezuela solo hay dos estaciones sequía y lluvia en meses muy específicos, pero el clima varía realmente es de una ciudad a otra, hay lugares que siempre son fríos otros siempre calurosos pero son estables, aquí es muy diferente hay temporadas ciclónicas y cambia de un momento a otro de un dia caluroso a lluvia por eso no es difícil terminar empapado y con algún resfriado en algún momento, es así que una noche llegó william calado hasta los huesos, se le veía en la cara el malestar que traía. -¿Te sientes bien?-. -La verdad es que no tengo mucho frío, es la tercera vez que me mojo hoy, pero no te preocupes-. -Vamos a ver si tienes fiebre-, al colocar el termómetro, su temperatura era de 40 grados, -ve a darte un baño y te acuestas mientras te preparo un té y un poco de sopa-. -Sí mamá-. -No bromees, hazlo-. Cuando Nathaly entra a su cuarto lo encuentra en la puerta del baño en ropa interior, con la toalla en la mano y desorientado, es primera vez que se fija a detalle en su cuerpo, es fuerte, musculoso y bien definido pero se regaña a sí misma no es momento de esa tontería, así que lo toma de la mano, lo sienta en la cama y sin ningún pudor le seca el cuerpo y lo viste con una franela y un short. Ajusta sus almohadas y le da con paciencia el medicamento, el té y la sopa, luego lleva todo a la cocina y entra de nuevo a su cuarto, ajusta de nuevo su almohada y sábanas, cuando se va a retirar a su cuarto William le toma la mano y le pide que me quede, Nathaly se recuesta a su lado tratando de no tocarlo, detalla su habitación mientras escucha su respiración cada vez más lenta y profunda. La vence el cansancio y se queda dormida, se despierta varias veces en la noche para comprobarlo y le da gracias a Dios no presenta más fiebre.  Cuando se despierta a las 6:00 am para ir al trabajo, están abrazados y él abre sus ojos sorprendidos de encontrarla allí. -Lo siento, debí quedarme dormida, ayer tenias mucha fiebre y me pediste que me quedara un poco, discúlpame-. -No pasa nada, más bien deseo agradecerte por ayudarme y atenderme-. -No te preocupes se que hubieses hecho lo mismo por mi y yo tengo mucho que agradecerte, haré el desayuno y luego iré al trabajo, ¿deseas que te traiga algo?-. -Nada más, gracias ya me siento mejor pero descansaré hoy acá-. -Por cierto tu padre llamó anoche y tome la llamada para que no se preocupara solo le dije que estabas durmiendo porque no te sentías bien-. Esto marca un antes y un después en la convivencia de ellos, se vuelven más amables, William a veces la lleva o la va a buscar al trabajo, ven alguna película, conocen uno que otro lugar y comparten su tiempo, juegos, hablan de algunos recuerdos, chistes, anécdotas en fin disfrutan de su compañía. El trabajo en el hotel cada vez le exige más, el catire como le dicen a los rubios en Venezuela es amable caballero atento y un excelente jefe pero cada día le delega más responsabilidad a Nathaly, es el quinto mes con Olé, a veces ha tenido que quedarse resolviendo emergencias hasta tarde o complacencias a clientes y  siente que William está comenzando a resentirse, porque a veces llega tarde a salidas que planea, a comidas o a alguna película, pero no puede perder esta oportunidad de trabajo, así que no puede quedar mal.
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