—¿Quién es ella? ¿será… su novia?—Era lo que se preguntaba Angelica al caminar lentamente hacia la salida con una expresión de duda en su rostro. En ese momento, ella tenía un gran nudo en la garganta porque creía que su “hombre serpiente” quizá ya la había reemplazado con alguien más. Lo extrañaba mucho, pero no quería que él llevara las cosas más allá de solo sexo como ella lo planeó. Sin embargo, al verlo sonreírle a esa mujer, sumado a que le estaba haciendo falta aquellos días maravillosos en donde tuvo intimidad con él, al parecer otros sentimientos más profundos, estaban aflorando dentro del corazón de aquella orgullosa princesa. —¡Já! y eso que decía que supuestamente mataría a mi esposo, con tal de estar conmigo. Mentiroso. —entrecerró sus ojos viendo a Ivanno carcajear con esa

