—¡Oye suéltame, ¿qué te pasa? ¿estás hablando enserio?! —Te dije que estoy enamorado de ti y que haría lo que fuera por verte feliz. Ya no quiero verte con esa mierda de esposo que andas. Y si tengo que matarlo, pues lo hago. En ese momento, Angelica se asustó y su mirada hacía él cambió. —¡Estas loco, creo que esto de ser amantes te ha afectado la cabeza, y déjame ir, debo ir con mi esposo —Se intentaba zafar del agarre del pelinegro pero él aún la sujetaba. —¡Pero tu esposo no sirve Angelica y te hace infeliz—Decía Ivanno revelándole sus sentimientos porque estaba muy enamorado de ella —,escápate conmigo! Sin embargo, para Angelica, todo eso era una locura y lo miraba como si estuviera demente. —¿Qué? ¿Escaparme contigo? Estas bien loco Vanya. Ivanno la apretó más hacía él y no du

