Suspire frustrado, nuevamente me había quedado como un idiota, solo y con el ánimo por el piso, ya iban tres veces en las cuales Jane me dejaba con las palabras en la boca, mire mi desayuno con desánimo. ¡Diablos! Sí que era un idiota, si tan solamente le hubiera respondido algo inteligente a Jane... ¿Pero qué le iba a decir? No tenía ninguna excusa, para ser sincero Jane me había corchado, era verdad todo lo que había dicho, de hecho cada palabra que salía de la boca de Jane siempre resultaba ser tan acertada, eso era sexi, pero en estos momentos me encontraba en un gran aprieto... Si ponía las cartas sobre la mesa, todo era verdad ¿por qué nunca termine con África mientras pude? No lo sé, simplemente pensé que lo solucionaría cuando ella llegara, que le terminaría después, pero obvia

