CAPITULO 6: LA LLAMADA

1106 Palabras
Nuevamente, regresábamos a clase, durante toda esta semana Jace y yo nos habíamos enviado mensajes a todas horas, literalmente nos habíamos contado todo nuestro día a través de mensajes. Al llegar a la universidad vi a lo lejos como Jace estaba con una chica, esa chica era guapa, casi o igual de guapa que yo, me acerque lentamente por la espalda de Jace, debía admitir que verlos juntos había activado mi lado curioso; al llegar a donde estaban salte sobre la espalda de Jace, perdió el equilibrio, sin embargo, lo recupero nuevamente, tape sus ojos. -¿quién soy?- le dije con voz divertida - no lo sé, tal vez la chica más guapa de esta universidad- dijo bajándome de su espalda, la chica que hasta el momento había quedado de segundo plano carraspeo; La miré de arriba abajo, tenía que admitir que esta chica tenía un gran estilo.  - Jane, ella es Nath, mi mejor amiga- Nos presentó Jace, me tomé unos segundos para procesar sus palabras.  Segundos después saludé la chica con mi mejor sonrisa, no esperaba que Jace tuviera una mejor amiga, esto era realmente inesperado, para ser sincera nunca espere que Jace fuera ese tipo de chicos.  Nath me devolvió el saludo con una sonrisa, comenzamos a caminar hacia el salón, al parecer Nath estudiaba lo mismo que nosotros, había descubierto que era una chica muy linda y amable, y que no la conocía porque había estudiado antes en otra universidad.  En estos momentos nos encontrábamos en el comedor, esperando a que Jace, el cual muy amablemente se había ofrecido, trajera nuestros almuerzos -Jane ¿te puedo hacer una pregunta?- dijo nath con una mirada seria, por mi mente pasaron miles de escenarios fatídicos. -¡claro!- dije con una sonrisa amable.  -¿cómo conociste a Jace? ¿Llevan mucho tiempo hablando?- me dijo tocando mi mano, la miré extrañada. -nos conocimos... realmente no hay una historia extravagante a su alrededor, simplemente somos compañeros de carrera, así lo conocí, en cuanto a la otra pregunta, no mucho, solo un mes y un poco más.- dije con una sonrisa, recordando el tiempo junto a Jace.  Vi como los labios de Nath se abrieron para decir algo más, sin embargo, la voz de Jace la interrumpió, durante todo el almuerzo, Nath estuvo muy callada, mientras que Jace y yo hablamos durante todo este.  El día termino sin contratiempos, nath había estado a nuestra alrededor todo el día, la había podido conocer mejor y realmente quería ser su amiga.  Le pediría el número, con nerviosismo saque mi celular, en mi mente me repetía una y otra vez que debía ser valiente, cosa que realmente no era.  -Jane- dijo Nath antes de que pudiera pedirle el número.  -¿si?- dije, perdiendo mi valentía  -¿puedes darme tu número?- dijo con una sonrisa, en mi mente le estaba agradeciendo a todos los dioses, porque ella hubiera dado el primer paso primero.  -¡Claro!- dije emocionada, por alguna razón sentía que debía hacerme amiga de esta chica. Al final todos nos despedimos y como siempre Jace me acompaño a casa, mientras discutíamos de cosas sin sentido, esperaba que Jace al igual que yo apreciara estos momentos... Nath: ¿quieres salir de compras hoy? Mire el mensaje de Nath nuevamente, me talle los ojos ¡Oh por dios¡esto era real, por primera vez desde que entre a la uni estaba siendo invitada por alguien, que no fuera un chico!  Jane: claro, ¿te parece vernos a la 1, en el centro comercial cerca de la uni? Nath: ¡perfecto! Mire rápidamente mi armario, emocionada, cuando estuve lista salí de casa.  Al llegar al centro comercial me encontré con Nath, estaba vestido divina, realmente podía asegurar que Nath tenía un gran estilo. -¿vamos?- me dijo, mientras estiraba su mano  -vamos- dije tomando su mano.  Así comenzó un día lleno de risas, realmente no me había equivocado, era muy divertido estar junto a ella. En estos momentos estábamos comiendo una hamburguesa. -es tan genial que tengas un jardín. Siempre he deseado tener uno, pero se me mueren todas las plantas que intento cultivar- dije mientras tomaba su jugo.  -te entiendo, al principio siempre me sucedía, sin embargo, después mi abuelo, me enseño a hacerlo de manera correcta- miré mis manos recordando como mi abuelo me había enseñado todas las tardes después del colegio a cuidarlas. -era un buen hombre ¿no es verdad?- dijo con una sonrisa cálida.  -lo era- sacudí mi cabeza no quería llorar en fin que te parece si seguimos- dije levantándome.  Nath asintió, y seguimos de esta manera hasta que cada una se fue a su casa, antes de despedirnos habíamos prometido vernos nuevamente.  Al llegar a casa sentí como mi celular sonaba, lo saque rápidamente del bolsillo, mi corazón se sintió cálido, era una llamada de Jace, conteste rápidamente.  -¿hola? - Hola, chinchilla. Sonreí al escuchar el estúpido apodo que me había colocado, se había vuelto una costumbre.  -odio ese apodo.  - ¿pero por qué? Si te queda genial.  -eso no es cierto -claro que lo es, eras tan tierna y escurridiza como una chinchilla.  -no lo soy.  - si lo eres.  -agg, como sea.  Nos quedamos unos segundos en silencio escuchando nuestra respiración.  -me he enterado de que saliste con Nath -si hemos ido de compras.  Escuche como Jace suspiraba al otro lado del teléfono. -¿me has olvidado no es así? Le escuché decir con dramatismo, me reí -sabes que no es así, nunca te olvidaría.  Dije siguiéndole el juego, aun muy en el fondo pensaba que nunca lo haría.  -no está bien, tienes que irte con Nath, ella es mucho más guapa, está bien, ya no saldrás conmigo jamás. -juro que solo una vez, con quien quiero salir es contigo.  Dije con voz juguetona, mientras me acostaba en la cama -en ese caso sal conmigo la siguiente semana.- dijo esta vez con seriedad, mi corazón dio un brinco, esta seria nuestra "segunda" cita, pues aquel las otras veces no se podían considerar una cita. -ya que insistes, saldré contigo por esta vez-dije aun con voz juguetona.  La conversación siguió hasta que colgamos a las 10 PM -espero que duermas bien, chinchilla -espero que también duermas bien, Jace.  -me ha encantado hablar contigo.  Dijo y colgó, mire unos segundos al teléfono después de que él colgara, con una sonrisa en el rostro hice mi rutina de noche y me acosté a dormir, había sido un buen día, últimamente todos los días eran buenos, suspire y cerre mis ojos con una sensación agradable.
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