Durante toda la cena no pude dejar de ver a Jane, la forma en que sus labios se movían, y en general todo su cuerpo, además, los sonidos que hacía cuando disfrutaba de la comida era música para mis oídos; la tensión s****l se sentía en el aire, también había notado como varias veces Jane se había quedado viendo mis labios, me alegraba no ser el único hipnotizado.
Al terminar de cenar, pasamos a beber unas copas de vino, sabía que Jane amaba el vino.
-este vino, realmente está delicioso- dijo Jane dando un jadeo, vi como la esquina de su labio se tintaba con el rojo de sus labios, Jane paso su lengua por sus labios, nunca había deseado tanto algo, en este caso había deseado ser yo quien pasara mi lengua por sus labios.
-si, delicioso- murmure dando una última mirada a sus labios.
Sacudí mi cabeza, debía controlarme, no era un adolescente, ya era un universitarioteníamás, tenía que recordar que no podía dejar que mis deséeos tomaran vida propia, ella era una apuesta, no podía atraerme ni siquiera sexualmente.
- sabes, todo esto me parece tan gracioso tan irreal- dijo Jane, tomando la copa de vino, la miré curioso- a lo que me refiero es nunca pensé que estaría aquí, tomando una copa de vino contigo, en una cita, siempre te veías tan inalcanzable, nunca le prestaste atención a ninguna chica, aunque claramente todas morían por ti- dijo mirándome directamente a los ojos.
La mire serio, era verdad, no le preste atención nunca a ninguna chica, mire mi mano y recordé porque nunca lo hice, yo tenía novia, mi conciencia nuevamente hizo de las suyas, recordándome que estaba engañándolas a las dos, le di una sonrisa intentando olvidar ese detalle.
-eso es porque... no había llegado la indicada- dije dándole un sorbo a mi bebida. Jane soltó una risa.
-¿estás queriendo decir que yo soy la indicada?- dijo con una sonrisa un poco nerviosa, pero bromista.
-puede ser que eso es lo que estoy tratando de decir- dije mirándola directamente, la vi morderse el labio, nuevamente desee haber sido el yo el que realizara esa acción; necesitaba calmarme.
-voy un segundo al baño- dije y corrí al baño, moje mi rostro, respire y unos segundos después salí.
Al abrir la puerta sentí como los labios de Jane impactaron con los míos, seguí el beso, podía sentir la suavidad de sus besos, sus manos en mi pecho me hacían sentir realmente bien.
-¿no te parece, que es hora del postre?- dijo con voz provocativa, sentí mis manos temblar, se veía súmansete sexi, asentí lentamente- bueno, en ese caso ¿por qué no lo pruebas?- dijo alejándose un poco de mí sin dejarme de mirar, mientras quitaba su camisa, en ese momento sentí como si el hilo de mi cordura fuera cortado.
Me lancé rápidamente hacia ella, tomándola de la cintura, en cuantos mis manos pasaron por su cuerpo la sentí jadear y el bello de su cuerpo de erizo, sonreí al ver que yo provocaba lo mismo que ella en mí.
No dejamos de besarnos mientras vamos hacia mi habitación, al llegar a esta tiro hacia la cama, mientras quito mi camisa, mi cuerpo arde, la cordura que había intentado reunir toda esta noche me abandona completamente, la veo acomodarse en la cama mientras me mira.
Rápidamente, me acerco a ella, y quito su ropa, sentir su piel bajo mis manos, es la mejor sensación, la suavidad de su piel, el sonido de sus gemidos, la manera en que me besa, y me susurra al oído, que la toque, no hace más que excitarme, bajo mi mano hacia sus bragas y por encima de la tela siento lo mojada que esta.
-no espere que te mojaras tan rápido, Jane- susurré, Jane me tomo del cuello y se acercó a mí.
- bueno, es que tú provocas que me moje demasiado rápido.- sus palabras hacen querer follarla ahora mismo.
Muerdo sus labios y corro sus bragas, y la penetro con unos de mis dedos, se siente tan caliente, Jane gime, introduzco otro mientras siento como las piernas de Jane comienzan a temblar, comienzo a mover mis dedos, haciéndola gemir y jadear, con mi otra mano comienzo a tocar su clítoris, mientras que mis dedos dentro de ella tocan el punto de G.
Jane comienza a Jadear y gemir fuertemente, mientras clava sus uñas en mi espalda, la siento tensarse, aumento la velocidad hasta que siento como se corre.
Segundos después Jane, se levanta y me tumaba en la cama, veo como se quita el bra.
-ahora es mi turno de hacerte sentirte bien- dice mientras libera la erección de mis pantalones.
En cuanto la ve, sonríe, y comienza a pasar sus manos por todo mi cuerpo, haciéndome erizar, la miro embelesado, Jane es puro fuego, en otras situaciones es tan tímida, tan callada, pero ahora, parece ser una experta, es como si cambiara completamente de personalidad, es tan decidida, tan segura de sí misma que eso me vuelve loco.
Jane se coloca encima de mí, mientras comienza a introducir mi pene dentro de ella, suelto un gemido, al sentirme dentro, Jane comienza a mover la cadera, haciendo que el ritmo de nuestras respiraciones aumenten, rápidamente me muevo, y la colocó debajo de mí, entrando y saliendo, escuchando como me pide por más.
Comienzo a susurrarle lo sexi que se ve gimiendo, mientras sigo penetrándola, siento como comienza a tensarse, sigo moviéndome hasta que una sensación electrizante recorre mi cuerpo, un segundo después siento como Jane se contrae, ella también se ha corrido, la miro y la beso.
Nos separamos y la abrazo por la cintura mientras Jane acaricia mi abdomen, minutos después Jane vuelve a colocarse encima de mí, con una mirada traviesa.
-que te parece otra ronda- la beso y sonrió de acuerdo con su propuesta.
Y así seguimos toda la noche, entre jadeos, gemidos, palabras sucias, miradas traviesas, y sexo, hasta que al amanecer caemos rendidos, con la cama desordenada, y satisfechos...
A la mañana siguiente escucho como alguien toca mi puerta, miro a mi lado y Jane aun esta a mi lado abrazada, sonrió al recordar todas las cosas que hemos hecho, sin embargo, al mismo tiempo, la culpa azota mi cuerpo.