CAPÍTULO 39

1588 Palabras

Las personas se mueven en cámara lenta como fantasmas sin forma ni rostro. Ajenos a mi completa infelicidad, saludan a los recién comprometidos y les desean mucho amor y prosperidad. Amor... al carajo el amor. Por creer en él había abandonado mis penurias para someterme a esta insoportable desolación. El maldito no deja de mirarme con esos mentirosos y ladinos ojos suyos, los cuales le quisiera arrancar con mis propias manos. Dijo una y mil veces que se vengaría, sin embargo había sabido con exactitud cómo manipularme haciéndome caer en sus redes. Haciéndome creer que nuestro amor era más fuerte. Tomo otra copa, la sexta en lo que va de la velada y Marco se remueve a mi lado impaciente — Debes parar. — ¿Lo avergüenzo gran señor?— le contesto con toda la intención de seguir bebiendo. Ta

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR