Doy vueltas en la cama como si no existiese un mañana. Los pensamientos se aglutinan en mi mente generándome un intenso dolor de jaqueca. Pasó mucho en muy poco tiempo y me resulta casi imposible asimilarlo por completo. Mi vida estaba sentenciada a un eterno aburrimiento, a una rutina irritante y carente de sentido, sin embargo mi mundo se vio invadido por un pasado al que no puedo soltar y que conmueve cada partícula de mi ser. Si decidiera escapar con Jhan, lo sentenciaría a perderlo todo: su familia, su herencia y su seguridad. Sin la protección e influencias de Marco, mis padres quedarían a la deriva, a expensas de los prestamistas, mientras Jhan y yo terminaríamos corriendo con la misma suerte. En cambio, si decidiera dejarlo ir, destruiría el corazón de ambos obligándonos nueva

