Empezaba a anochecer y Thomas dejo la guitarra a un lado, me miró y yo le sonreí feliz de que mi primera cita fuera con él y haya sido tan perfecta como lo soñé algún día, él me devolvió la sonrisa y entre los dos comenzamos a guardar los envases vacíos en los que anteriormente hubo comida pero que obviamente nos comimos. Nos levantamos y doblamos la manta para detenernos unos minutos y observar el lugar con detenimiento, yo inhale toda esa paz que ese lugar transmite y nos comenzamos a alejar. Yo di saltitos frente a él mientras él se reía de mí, me tropecé y si no es porque es una persona con extremidades largas no hubiese podido estirar su brazo y atraerme a su cuerpo antes de que cayera, yo puse mi mano en su pecho mientras mi otro brazo colgaba a un lado de mí, subí mi mirada lentame

