Veo como en sus labios nace una sonrisa tímida y yo parpadeo para cerciorarme de que no es el mismo chico que me ataco, que se ve recuperado, rehabilitado y ese brillo en su mirada está allí de nuevo y eso me hace sonreír a mí, a pesar de todas las circunstancias él siempre fue y seguirá siendo mi amigo porque no hay forma de que yo lo deje de querer en algún momento, no puedo dejar de ver como se ve ahora sin ese montón de alcohol encima, sin esa rabia. Solo como esa hermosa sonrisa que me hace ver al chico de hace años, ese mismo chico que me enamoro y que no era tan idiota, puedo decir que estoy viendo de nuevo al mismo Francisco que una vez fue mi amigo de verdad. —Hola, perdona si te molesto pero quiero hablar contigo ¿puedo? —yo miro detrás de mí a mis hermanos quienes están serios

