Ariel Me desperté y lo primero que sentí fue unos grandes brazos rodeando mi cuerpo desnudo, sonreí de inmediato recordando las veces que él me amó sin condición alguna anoche, quizá ahora entiendo porque mi hermana estaba tan enamorada, el hecho de entregarse a la persona correcta hace que nuestra perspectiva del amor cambie, hoy no me arrepiento por haber hecho eso, es más ahora más que nunca estoy segura de querer estar con Gael los últimos días de mi vida. Me escabulló sin despertarlo, voy a darme un baño, entró al pequeño cuarto que hay al fondo de la habitación y mis ánimos recaen al ver en el espejo una nueva mancha de sangre, esta vez estaba seca, como si hubiera caído hace horas y no me fije, limpie mi rostro y salí para ver la almohada que estaba manchada de ese líquido espeso

