Narra Hunter
Ya estamos llegando al departamento Emma por su parte no a dicho nada desde que le dije de las reglas y eso es más que obvio que esta enojada ¿cómo lo se? Por que a cada rato está moviendo su cabeza de un lado a otro balbuceando cosas, está chica me está volviendo loco
Después de unos minutos llegamos estacione el auto en el garaje me baje y fui abrirle la puerta a Emma pero ella solo me miraba
—baja - pido mirándola
—no – su forma de responde es un poco altanera para mí gusto
—Emma – advierto
—Hunter – advierte en el mismo tono
Se que con ella no va a funcionar mi tono de voz así que la cargue como sacos de papas hasta el departamento ignorando los saludos de las recepcionistas
—hunter bájame - pide pegándome en la espalda
—Emma ya déjate de niñerías – pido de manera molesta
—yo pero si tu eres el que me secuestro te lo recuerdo - pregunta en tono sarcástico
—Emma solo te dejaré en claro algo - explico abriendo la puerta del departamento
—¿qué? - pregunta de mala gana
—Emma primero promete que no saldrás corriendo - pido acostándola en la cama de nuestra habitación
—prometido - responde subiendo los pies a la cama
—Emma quítate las zapatilla - pido
—si papá - responde poniendo los ojos en blanco
—no hagas eso - la regaño
—¿qué? - pregunta con esa sonrisa inocente que me dice que escucho perfectamente pero solo quiere que llegue a ese punto que odio
—Emma mira yo pertenezco a la mafia -confieso para luego mirarla
—¿no me digas? - pregunta en forma de burla
—Emma no es broma – respondo de manera seria
—solo tienes que 17, 18 años no puedes pertenecer a la mafia no me agarraras de zángana Hunter James - responde haciendo un pequeño puchero
—Emma es en serió los trillizos, karol y yo pertenecemos a la mafia al cumplir los 18 que es en una semana y algunos días seré el rey de la mafia y tu serás mi mujer – explico
—Hunter yo no seré nada tuyo dile mejor a unas de las plásticas ellas seguro querían ser tu mujer - responde
—Emma te elegí a ti no a ellas - respondo enojado
—pero yo no quiero – repite
—pero no importa ya te elegí – dejo claro
—pero ¿por qué yo? - pregunta parándose en la cama
—porque eres diferente a las demás - respondo
—pero Hunter ¿te das de cuenta que si en verdad que estás metido en la mafia me podrían dañar? - recuerda tirándose en la cama
—no te harán daño yo siempre te protegeré - respondo sentándome en la cama
—pero hunter me llevas como tres años - ruedo los ojos
—mi papá le lleva años a mi mamá 12 años no le veo la diferencia - respondo
—por un demonio lo pedófilo viene de familia - responde haciendo que la mire mal- ya me callo pero y si no quiero ser tu mujer - la pregunta que trataba de evitar
—no se puede hacer nada serás mi mujer si yo quiero claro que delante de los del instituto serás mi novia - explico
—pero si no quiero - ya me esta hartando sus niñerías
—no es que si quiere te elegí y ya - contesto enojado
—pues yo me niego rotundamente, dirán que soy una zorra - responde enojada
—¿por qué piensas eso? – pregunto al igual que ella
—porque con la fama de mujeriego que te cargas lo pensaran - mataré a la que le contó eso
—Emma las reglas son simple donde tu me engañes te daré un castigo y a él lo mataré así que si no quieres que personas inocentes mueran estarás conmigo como mi novia - explico acercándome a ella quien retrocedía en la cama
—Hunter vete para allá - pide
—¿si no quiero? - pregunto
—te denunciare por acoso - responde lo cual me reí
—no entiendes mi familia tiene a la policía de su lado anda ve hacer lo que quieras pero de algo estoy seguro - respondo colocándome encima de ella - eres mía - susurro para luego besarla
—Hunter bájate - pide mientras me empuja pero esta claro que no lo logrará - Hunter en serió bájate
—no quiero - respondo besando su cuello
—Hunter deja de comportarte como un crio y bájate - pide
—¿aceptas ser mi mujer? - pregunto
—no - responde lo cual me hizo enojar le rompo la blusa quedando con su bonito sostén de flores
—pues te haré mi mujer - advierto besándola
—Hunter para - pide en un pequeño sollozo
—sabes que tienes que decir -se que ella no está lista pero quiero hacerla entrar en razón
—soy tu mujer pero basta - responde lo cual le hice un chupetón para luego separarme de ella
—que te quede claro que de mi no escapas ya aceptaste - respondo acostándome a un lado de ella
—eres un idiota, estuviste apuntó de violarme - recuerda llorando tratando de que la soltara
—Emma tiene que saber que yo te puedo tomar cuando yo quiera con o sin tu consentimiento así que agradece que voy a esperar a que estés lista - beso su mejilla ya que estaba dándome la espalda
—no me toques - pide tratando de soltarse lo cual la apreté más a mi
—deja de moverte que ayer no pude dormir - explico mientras pasaba mis pies por encima de los suyos
—no me toques - y vuelve de nuevo la voltee y puse una mano en su mejilla ganando un quejido de su parte
—¿qué tienes? - pregunto tocando su mejilla
—me duele - responde mientras quitaba mi mano de su mejilla
—¿qué te paso?- pregunto
—ayer el golpe - recuerdo cuando ella se metió en medio
—¿no fuiste a un hospital Emma? - pregunto enojado
—no es para tanto la enfermera me dio una pastilla para el dolor - responde
—¿y te las tomates?- pregunto
—no me gusta tomar pastillas - la mire mal
—¿dónde están? - pregunto refiriéndome a las pastillas
—en mi mochila - responde
—ya vuelvo - fui a la cocina para buscar un vaso con agua después fui a la sala pero me di cuenta que los maletines se quedaron en el auto deje el vaso con agua en la mesa y baje en el ascensor ya que el apartamento esta en el piso número diez al bajar fui al auto y saque la mochila de los dos al entrar a departamento deje la mochila de los dos en el sofá para buscar el agua después busque las pastillas en el maletín de Emma al llegar a la habitación la encontré dormida se ve tan tierna pero es toda una fierecilla mi fierecilla