No tengo palabras para describir este momento. Las manos de con guantes de Kevin recibiendo a nuestra bebé directamente del cuerpo de la madre. Esto es alucinante. Miro como si fuera una película todo lo que está sucediendo delante mío. Me piden que corte el cordón y lo hago temblando. Luke, con una sonrisa increíblemente grande, la toma de las manos de Kevin y la lleva a otro cuarto pequeño para limpiarla, yo lo sigo muy de cerca, no puedo despegar mis ojos de su pequeña y preciada carga. Una vez apenas controlada me la da para que la abrace. Dios mío. Es una pequeña bolita rosada, y gritona. Su pequeña boca roja sin dientes está largando unos gritos increíbles. La pego a mi y la arrullo con tranquilidad, la que no tengo, pero intento transmitirle. Me muevo un poco y queda en c

