Capitulo 9

443 Palabras
-preparamos algo para comer? Mi estomago va a empezar a comerme a mí si no lo alimento pronto -si, vamos. Hazme café y yo te alimento Me besa las mejillas mientras me abraza y toca mi espalda y brazos. Siempre quise tenerlo así, que él decida besarme sólo por que sí. Que me acaricie y me diga cosas lindas. Después de unos minutos más de mimos nos levantamos para ir a la cocina -le vas a quitar el cuchillo para que se lo lleven? -naa, que lo vea y nos recuerde mientras los chicos charlan con él -eres malo -super malo Me dice sonriendo -ve a ver si está despierto quieres, espero que no esté muerto en un charco de orina porque lo vuelvo a matar Hablo poniendo la cafetera y revisando la nevera para ver que comemos. Revoleo los ojos cuando lo único que hay es tocino. -está vivo, se asustó cuando me vió. Lo voy a llevar al baño, donde está la llave del candado? -junto al televisor Le hablo mientras preparo todo para cocinar Después de un rato regresa suspirando y una sonrisa en sus labios -que sucede? -esto, ingresar a la cocina que huele a tu café, verte sin camisa y descalzo. Siento que estoy soñando Se acerca detrás mío, me da un beso en la espalda y me lleva a sentarme -yo termino aquí Me siento en la barra con mi taza y lo observo trabajar, tocino y una tortilla con todo lo que encontré. Acerco el libro que ha estado leyendo y paso páginas sin prestar atención, nunca tuve interés en la medicina, aunque verlo trabajar muchas veces fue mi parte favorita del día, es un buen médico y reacciona perfectamente en situaciones de peligro. Siempre rápido pero meticuloso. Paso página y me encuentro una foto como marcador, mi vida, es la foto de esa noche en el tronco en el campo de la casa. Ese día cambió todo para nosotros. Toco con mis dedos su imagen, esta sonriéndome mientras yo miro a la cámara, los demás están haciendo gestos. Me toca una oreja y lo miro. Está parado a mi lado mirando la foto el también. Suspiro y me recuesto contra él. Pone sus manos en mis hombros -ya está todo listo, comamos Pedro Comemos en silencio, nos miramos de vez en cuando, pero, al parecer, los dos estamos algo nerviosos por la inminente charla. A veces me gustaría retroceder el tiempo y comunicarme con él de otra forma desde un principio pero también siento que esto que nos pasó fue por algo. Definitivamente no seremos los mismos de ahora en adelante. Y me parece bien.
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