Kai sentía frio, el viento estaba golpeando directamente a su cara. Habia olvidado cerrar la ventana anoche. Ahora tenia que despertarse con esa molesta sensación. Intento cubrirse mas con las sabanas en su cama, pero se sorprendio al ver que solo había una fina tela sobre su cuerpo. Con razón se estaba por congelar. Abrio los ojos para ver en que parte de su habitación habían quedado todas sus sabanas, pero se sorprendio al ver que en realidad no era su cuarto. Esa no era su cama, ese lugar no le pertenecia para nada. -¿Dónde demonios estoy?- murmuro, incorporándose en la cama y bostezando. Ni siquiera recordaba en que momento de la noche había abandonado la boda. Se llevo una mano a la cabeza, le dolia horrores. No sabia porque se había embriagado tanto, él no era de e

