e estomago. Una semana había pasado desde que aquel viaje había terminado para los estudiantes, una semana en los que se habían tenido que acostumbrar a levantarse y no sentir el olor a mar en el aire. Sino de levantarse y tener que cumplir con todas sus responsabilidades como jóvenes adultos que eran. Y eso apestaba en tantas diferentes formas. Muchos de ellos contaban los días para el próximo viaje o unas simples vacaciones. Pero no podían hacer eso y dejar sus obligaciones como estudiantes de lado, los finales estaban cada dia mas cerca, las pasantías comenzaban a ser obligatorias y todos tenían mil y un cosas en la cabeza para pensar. Fuera de todo eso, Olivia y Kai habían hecho espacio en su agenda para ayudar a su viejo amigo con la propuesta para su enamorada. Toda la se

