Capítulo 37

1496 Palabras

Camila entró con cuidado en la habitación. La luz de la luna se filtraba por la ventana e iluminaba el hermoso rostro de Gabriel Montalbán. Por un momento, Camila quedó fascinada, pero pronto se recompuso y caminó silenciosamente hacia la cama. Justo cuando extendía la mano hacia Gabriel Montalbán, una voz fría sonó sobre su cabeza. —¿Qué estás haciendo? Camila se estremeció. —¿Por qué no estabas dormido todavía? —preguntó, nerviosa. Gabriel Montalbán abrió los ojos, ligeramente molesto. —Estaba dormido. Tú me despertaste. —¿Qué? Fui muy cuidadosa. ¿De verdad te despertaría un ruido tan pequeño? Camila pensó que ese hombre era demasiado perceptivo. Incluso dormido, mantenía un nivel de alerta impresionante. Gabriel Montalbán respiró hondo, como si estuviera conteniendo la emoción

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR