Apenas salí del salón, me encontré con dos pares de ojos observándome fijo, expectantes, uno más emocionado que el otro. Miré a mi compañero de salón, Jackson, quien estaba casi temblando en su lugar, listo para saltar sobre mí y arrebatarme la hoja que tenía contra mi pecho, ocultando el resultado. Tyler, por su parte, se retorcía los dedos con nerviosismo, sus ojos brillantes y sus dientes mordían el labio inferior para ocultar la sonrisa que peleaba por curvarlos. —¿Entonces? —Jackson fue el encargado de romper el silencio— ¿Cómo te fue? Mis labios se torcieron en una mueca, mis hombros cayeron para darle un poco más de realismo a mi actuación. Sí, yo era horrible actuando, sin embargo, al ver el cambio drástico en mi rostro, sus ánimos cambiaron también. —¿Reprobaste? —el temor se r

