Mordí el interior de mi mejilla mientras observaba en silencio al chico sentado frente a mí quien estaba realmente concentrando leyendo las instrucciones del ensayo que yo había anotado en mi cuaderno. Habíamos llegado hace treinta minutos a una cafetería que estaba cerca de la universidad y después de pedir y recibir lo que íbamos a beber, tomamos asiento en una mesa un poco alejada para poder hablar con tranquilidad. El ruido a nuestro alrededor era bastante, sin embargo, no llegaba a ser molesto. Tyler tomó el vaso plástico y acercó la bombilla a sus labios antes de beber un poco de su malteada. No sé si era ajeno a mi mirada o simplemente me ignoraba. Y como si él hubiera leído mis pensamientos, sin moverse de su lugar me lanzó una mirada, sus ojos marrones iguales a los míos me obser

