Edgar Existen dos tipos de personas, las que se quedan en tu vida para cambiarla de repente y las que pasan de paso y te las arruinan por completo, la existencia de Zoe es la razón por la que mi vida se complicó después de dejar que entrara donde juré que nadie se acercaría, pero también sé la clase de mujer que es y de lo que es capaz cuando se siente herida. —Desde que te encerraron ningún investigador a cargo de capturar a Antón lo pudo hacer— Zeus me informa. —Mejor ¿no?— aclaré la garganta mientras miraba cada segundo hacia las escaleras para ver si Zoe bajaba con mi hijo. —Jefe, sé que fue repentino todo esto nuevo que te estaba sucediendo pero, quiero que sepas que hacer las cosas bien es la mejor opción que le puedes dar a esa criatura que estoy seguro de que se ganó tu corazón

