Después de investigar y de ir a todos lados, estaba a punto de rendirme cuando, camino a casa, una mujer me hace señas para que detenga el auto. Yo me asombré porque nunca había visto a aquella mujer. Me detuve y, bajando del auto, le pregunté: _ ¿Qué sucede? ¿Está bien? _ _ ¿Usted es él, verdad? _ pregunta ella ansiosa. _ No sé de qué habla, señora. Creo que me confunde, le respondí un poco nervioso ya que la vi bastante ansiosa. _ No, no lo confundo. Ella lo dibuja, siempre hace su rostro, dice ella mostrándome un retrato mío. _ ¿Quién hace esto? ¿Quién me dibuja? le pregunto yo intrigado y un poco angustiado. _ ¡Ella! ¡Venga conmigo! _ Me dice la mujer que obviamente no estaba bien de su mente, se veía un poco descuidada y desorientada. Pero insistía tanto que la seguí, me llev

