Las alarmas no dejaba de sonar, Eirian se levantó temprano para iniciar con su entrenamiento antes de comenzar su jornada laboral. Se levantó y fue al gimnasio, hizo su rutina habitual mientras el sudor corría por su piel. Su mente pensaba en lo que le había dicho Orión la noche anterior, tal vez el chico se estaba cansando de él. Al terminar los ejercicios fue a darse una ducha con agua quitada de hielo. Minutos más tarde salía a su habitación para vestirse con unos de sus trajes, se perfumó y luego bajó al primer piso. Carly estaba temprano como siempre preparando el desayuno para todos. Eirian sabía que la idea era que su Sugar Baby hiciera las cosas por él, y eso era una paga de sus deudas. Pero ahí tenía a Orión, sólo para su placer carnal y cómodamente viviendo con él, y aunque no er

