- ¿Me haces la comida? - pregunto a Jack con voz de niña buena. Hemos estado toda la mañana metidos en la cama charlando y viendo la tele. Ahora son las dos de la tarde y mi estómago lleva rugiendo un buen rato. - ¿Cómo sobrevivís tú y tu hermano cuando no está vuestra madre en casa? - pregunta riendo. - Algunas veces nos deja comida. Otras intentamos hacer algo y a lo máximo que llegamos es a cargarnos las sartenes y a comer la pasta medio cruda. Y, últimamente, pedimos pizza. - Que desastres. - No digas mucho que tú tampoco sabías cocinar. Ahora sabes porque en Francia no te quedaba otra. - Ya, pero ahora sé hacerlo. No es tan complicado. Ya verás, te voy a hacer unos espaguetis con tomate y queso que te van a encantar. - Vale, gracias - me levanto y el me sigue - Yo mientras voy a

