- Menos mal que te dije a las once y media - me dice Jack en cuanto llego junto a él. Está apoyado contra el muro de la iglesia de brazos cruzados. Lo bueno es que su cara tiene una enorme sonrisa. - Se me ha complicado un poco - un poco bastante, quiero añadir - Además, no exageres que solo he tardado quince minutos. - ¿Ha pasado algo? - Me quería peinar y Lara se estaba duchando. La he llamado a la puerta pero tenía la música tan alta que no me oía. No sé cómo no se queda sorda. - Tú eres igual que ella - despega su espalda de la pared y se me acerca - ¿He tenido que esperar un cuarto de hora porque te querías peinar? Pensaba que me habías dejado plantado. - Es que... Tengo el pelo mal por la humedad. - Le tienes precioso - acaricia mis puntas y las besa con suavidad. - Lara dice

