Destruir... La palabra parece estar grabada en cada parte de mi celebro por la cantidad de veces que la he pensando en el día, mientras camino con Gwen. Agradezco de ella, la forma de abrir su corazón conmigo, me hace sentir de alguna manera parte de sus amistades. Me contó: Cómo tiene una casa a las afueras de Mila por herencia de sus padres adoptivos. En esa casa, terminó de crecer hasta que, sus padres murieron en un accidente y decidió mudarse a otro lado comenzando un hogar con Gabriel. Fue la única heredera de esa casa, además, de una cantidad de dinero considerable que mantenía guardado en el banco. ¡No era mucho! pero para mí, suficiente como para comenzar desde cero, con otro nombre, con otra vida. Asiento a cada una de sus palabras de la misma forma que un robot, en este i

