Él sube las escaleras conmigo en sus brazos, hasta cruzar la puerta de la habitación. Colocándome encima de la cama, con su cuerpo encima del mío. Se separa, observándome, con una sonrisa, mientras acaricia mi mejilla. Comienza a descender, dejando besos en el camino, y aprieta mis pechos con sus manos. Encontrando mis pezones erectos para seguir estimulándolos. Estiro mi cuerpo al sentir la estática recorrerme. “Nunca me cansaré de esto” pienso, mordiendo mi labio. Inesperadamente, desabrocha mi pantalón ejecutivo, para bajarlo hasta mis tobillos mirando mi braga de encaje. Esboza una sonrisa, y el bochorno se posiciona en mi rostro, al sentir el calor de su aliento en mis muslos internos. Roza sus labios, y toma una de mis manos, para colocarla en mi sexo. Soy suya, así que me dejo lle

