─Me sorprendió saber que querías comer conmigo y ver lo que he comprado ─expreso con sinceridad. Taylor Reed suspira con elegancia. ─No digas tonterías, soy tu madre, tengo el derecho de pedir un poco de tu atención y ver lo que estás logrando ─expresa, caminando a mi lado. Ella se detiene, en sus tacones Chanel, al frente del auto mientras sigo el camino en la acera. ─Iremos caminando, queda a una cuadra, el restaurante ─comento, y ella carraspea, acomodando su peinado inmaculado. Esbozo una sonrisa, negando con la cabeza, al verla caminar como si fuera una turista. ─No había estado por este lugar…nunca. Tu edificio será el contraste de este…¿barrio? ─Inquiere, provocándome una carcajada. ─Madre, no es un barrio, solo que…es muy industrial ─expreso, sabiendo que es todo lo contr

