Besos, los besos curan los males, los males no existen si alguien te evita la herida. Intentas convencerte cientos de veces que estás en el lugar, la hora y el día adecuado, intentas creer que quizá con un poco de suerte el mundo gira a tu favor y no que eres tú quien corre con zapatos altos intentando seguir el paso. Aunque en realidad, siempre eres tú, quien con las plataformas más altas toma el valor, corre como si no hubiera mañana y espera que así sea, poder tomar el control completo de lo que en realidad va a suceder. ¿Así debería ser la vida? Noté cómo el miraba divertido en mi dirección, puesto que sí, mis pensamientos me tragaban cómo un agujero n***o, escupiéndome de nuevo en la realidad en la que me encontraba, pero completamente en blanco. La vida es así. Tres veces miré

