—Los clientes han subido una barbaridad en los últimos días, no sabes cuánto le agradecí a Jax después del programa —habló Eric, con una amplia sonrisa. Estábamos hablando en su oficina y él no dejaba de verificar las gráficas en donde las ventas habían ido en aumento, al punto de que algunos hoteles se llenaban a tope. Me parecía increíble la capacidad que tenía el CEO número uno de convencer a todo el mundo en apoyar a alguien. Sabía que ya lo había hecho antes, pero ver a Eric feliz, me hacía sentir plena. —En serio, Jax Brown es un tipo digno de admirar, ya veo por qué no han logrado quitarle el primer puesto en años —respondí, mirando a mi hombre con anhelo. —Todo va excelente y los preparativos de la boda ya están en marcha —se levantó de su escritorio y caminó hacia mí para toma

