STELLA Termino de hacer un pequeño bolso con ropa para dormir, una almohada ajustable al cuello, unos malvaviscos y galletas que hizo mi mamá hoy. Hace no mucho Cassiel me llamó y me dijo que pasaríamos la noche hasta la mañana siguiente, iban a hacer algo tipo una fogata y dormir. Me pareció una aventura divertida por vivir. Aún no le había dicho nada a mi madre, Cassiel debería de llegar en diez minutos. Así que bajé, con el bolso colgado, y me la encontré en el mueble tejiendo. Me senté a su lado y ella observó por segundos el bolso que dejé en el hueco de mis dos piernas. —¿A dónde irás? —me pregunta tranquila. —Saldré con un amigo, haremos una acampada por un día. Ella alza sus cejas y después me mira. Sus ojos se cristalizan un poco. —A tu padre le gustaba acampar—susurra

