—¿Por que gritas Esmeralda? ¡Oh dios! ¡Dafne, hija!—exclama Elisa acercándose rápidamente a la chica inconsciente y empujándome violentamente de por medio. Me levanto del suelo y me alejo de allí quedando con la espalda apoyada en la pared, observando aquella escena. Las lagrimas de mi madre se empiezan a notar y la preocupación y tristeza de mi padre se hace presente. Observo como marca rápidamente al numero de emergencias. Un triste recuerdo más a mi mente y ser. Últimamente he pasado por tantos malos momentos que me sorprende. A veces me pregunto si mi vida es un castigo por el daño que les he causado a varias personas inconscientemente. Con la mirada perdida intentando no observar el cuerpo inconsciente de mi hermana, no puedo evitar pensar en Gael. Ese hombre... siento que es mi sal

