- Me estaba ahogando y no te diste cuenta, James. - Es en serio? - Tenía al menos 5 minutos batallando por no morir. - dijo seria. - Lo siento, Giana. Yo no... Giana lo interrumpió subiéndose a su pecho cual perezoso. Abrazándose fuertemente a él. - Solo sácame de aquí. James se sorprendió por la acción repentina y se quedó viéndola fijamente. Nunca antes había permitido que una mujer se acercara de esa forma a él, le parecía que cuando alguien lo intentaba, "invadía su espacio personal" y no titubeaba al hacerlo saber; pues muchas mujeres intentaban abalanzarse hacia él la mayoría del tiempo, cosa que no era de su agrado. Pero esa vez fue distinta, sin pensarlo, James la abrazó de la cintura para sostenerla y no dijo nada al respecto. Las olas chocaban contra ellos, pero él era un

