—Por favor...—suplico. Él suspira y luego de unos segundos me tiende una bolsita donde yace un polvo blanco. Sonrío agradecida abriendo la bolsa y esparciendo el polvo blanco por la mesada. Aspiro llevando aquella droga a mi organismo. Bastan unos cortos minutos para poder sentir la adrenalina en mi organismo, esto se siente jodidamente bien. Comienzo a bailar y dejarme llevar por la fuerte musica, veo todo con otra perspectiva, una más divertida y exclusiva, que solo los que prueban drogas la pueden ver. (...) La combinacion del ultimo whisky y la cocaina que inhale están comenzando a darme sus concencuencias. Los efectos bonitos, divertidos y placenteros que dejo la droga al principio en mí se han desvanecido como la neblina en el aire. Ahora solo queda el mareo, las nauseas, ver todo

