Por fin había llegado el día en que Paola y Fernando verían a los niños. El teléfono de Fernando sonó. -Buenos días-dijo el abogado. -Buenos días-respospondio Fernando levantándose de la cama para no despertar a su esposa. -El juez autorizo la visita para las 11 de la mañana, solo media hora. -No importa-dijo rápidamente Fernando-quiero saber cómo están-sonrió con la noticia-muchas gracias, ahí estaremos puntuales. -Amor-dijo despacio moviendo a su esposa-mi amor-le beso la mejilla derecha. -Mm-dijo ella adormilada. -Hoy por fin vamos a poder ver a los niños- sonrió. Paola rápidamente se levantó. Estaban muy emocionados por verlos. Los dos fueron rápidamente a decírselos a sus hijos. -Mariana, Matías-dijo Paola-buenos días hijos-sonrío. -Buenos días-contestaron los dos al mismo t

