El día transcurría de prisa, el clima era casi perfecto, no hacia tanto frio como en días anteriores, era adecuado para realizar la esperada fiesta en el orfanato, Jeanne hacia miles de llamadas y compraba junto a Sophie y sus guardaespaldas todo lo que hacia falta, de tienda en tienda buscaba adquirir todo lo que consideraba necesario, mientras se daba el tiempo de mirar y pedir mobiliario para la habitación de su pequeño Jayden, al día siguiente tendrían la fiesta de Navidad en el orfanato y el pequeño pelirrojo seria oficialmente su hijo, quería que todo quedará perfecto, había estado tan ocupada que se había logrado olvidarse al menos un rato de lo que pasó con Dylan, Sasha y Arthur ultimaban detalles para la celebración y Amelie compraba grandes cantidades de dulces para los pequeños

