Me acerco a la mesa de Malek, tengo que aceptar que estoy muy enojada y más por que se que los hace a propósito
Quiere saber todo lo que pasa a su alrededor y su curiosidad me hace enojar cada día más, ya acepté que trabajo para Monaco pero ¿aún así tiene que venir a este lugar a comprobarlo?
Nunca en la vida he echo algo como esto, es difícil y más cuando el bar está más lleno que no se que ¿dónde demonios están las verdaderas meseras? Cuando las encuentre les haré un memo por no llegar a tiempo y también les preguntaré ¿como lo hacen? ¿Debería hacer que aumente sus sueldos? Si, eso haré, esas chicas merecen un 20% de aumento en sus salarios
—aquí están sus bebidas - interrumpo la charla que tiene con su primo, al parecer discutían como siempre - ¿desean algo más?
—tal vez la próxima vez puedas traer las bebidas completas - responde de mala manera Malek - o tal vez ir a tu verdadero trabajo, no eres mesera aquí
—tal vez si no me pusieras tan nerviosa podría traer las bebidas completas y hacer mi trabajo bien- al ver su sonrisa me doy cuenta del error que cometí
—¿te pongo nerviosa? Wao, entonces tengo poder sobre ti
—bájate de esa nube, el echo que estes aquí quiere decir que tendremos problemas muy pronto ¿acaso no sabes que este lugar está fuera de tus límites?
—ay te preocupas por mi seguridad - quiero asesinarlo - pero no te preocupes nadie se atrevería a atacarme a mi directamente claro a excepción de tu jefe
—tienes una lengua muy larga, al ver si entiendes - coloco ambas manos en mi cintura - el echo que seas el líder de la mafia dominante te da el valiosísimo honor de ser asesinado cada vez que bajes la guardia y no, no quiero que este bar se convierta en una zona de guerra por tu culpa
—honor sería que te casaras conmigo y dejaras tus tontos juegos - mira a su alrededor - y tranquila creo que todas las mafia pensarían dos veces antes de arruinar este lugar con plomo, después de todo es propiedad de su excelencia el presidente
—primero este lugar no es del presidente ese inservible adefesio humano jamás compraría un lugar como este, segundo si ya terminaste con tu tanta prueba te puedes largar y tercero deja tus tontas intuiciones por que yo no soy tu chica pero con gusto te ayudo a buscarla a si me dejas en paz de una buena vez por todas - tomo la bandeja dispuesta a irme pero uno de sus hombres me lo impide
—primero las reglas son claras, no puedes dejarme con la palabra en la boca sin importar quién seas, dos, no deberías hablar de esa manera de tu jefe - se pone serio pero yo solo sonrio de lado dándome nuevamente la vuelta para encararlo
—no es mi jefe - esta prohibido interrumpirlo - y yo no soy una chica que se deja mangonear tal fácilmente por un intento de narco que no tiene ni cinco años en el poder sin contar que subió a ese puesto con ayuda de Monaco, su principal contrincante claro después del hijo menor de la mafia opuesta - lo miro con seriedad - te daré un consejo, en vez estar aquí perdiendo el tiempo deberías prestarle más atención a tus enemigos por que ellos están más cerca de lo que crees
—¿qué sabes? - se levanta quedando frente a mi, lo único que nos divide es la mesa
—¿yo? Nada, solo uso el sentido común - en ningún momento quito mi mirada de la suya - solo digo que si yo matará al hijo mayor de la mafia opuesta y luego de eso mi hermano menor regresará, tendría mucho cuidado
—estas pisando terreno peligroso, ellos no se atreverían a tocarlo - deja claro
—¿quien se lo impediría? El chico de la banda opuesta tiene que demostrar que es un buen futuro líder ¿y que sería más eficaz que asesinar a uno de los grandes? - toma de un solo trago su bebida y está dispuesto a irse
—sobre mi c*****r - lo miro con seriedad
—aleja a Badra de Luz, no quiero que ella salga lastimada por culpa de tus sucios negocios
—mi hermano no es como yo
—se que es un buen chico pero lastimosamente creció en una familia como lo son los Muhy, mi hermana no está lista para su mundo y no planeo dejar que la lastimen - miro a su primo - así tenga que alejarla de Badra a la fuerza lo haré pero prefiero que ustedes lo hagan
—no puedes hacer eso, si tu hermana decide entrar a este mundo tu no podrás hacer nada - recuerda Londom
—ustedes tienen un trato con el presidente de su país, además no creo que un príncipe como lo es Badra sea lo suficientemente fuerte de carácter como para proteger a mi hermana y créeme que no dejaré que nada malo le pase a esa chica
—para Badra lo más importante a parte de su familia es tu hermana - miro a Malek
—ahí está el problema, es tan importante para él que llega a ser egoísta, si supera importante para él la dejaría vivir su vida tranquila y sin nada de esto a su alrededor
—si ese es el caso también contigo esta en peligro claro que hay una diferencia muy grande
—¿en serio? Iluminame - me burlo de sus tontos posibles argumentos
—Badra tiene el poder para cuidar de luz en cambio tu no lo tienes - bufo
—en eso te equivocas, no olvides para quien trabajo y él es mucho mejor que tú y tu ridículo hermano sin duda protegería a Luz - sin duda yo la protegería
—tu misma lo dijiste - me apunta - la que trabaja para él eres tú no tu hermana así que no creo que la pueda proteger
—ay ternurita a poco piensas que no existe lealtad en mi grupo - me acerco mucho a él a tal punto que nuestros labios casi se chocan - no somos como ustedes, nosotros si sabemos proteger a los nuestros
—estas hablando como si Monaco fuera algo más que un simple jefe para ti ¿acaso sales con él? - creo que esta es mi oportunidad para alejarlo de mi
—tal vez - es una oportunidad pero también se que este tipo está buscando a Monaco - eso no te incumbe - me alejo de él
Malek me mira como si quiera matarme y yo solo lo miro con superioridad