Narra Malek
Sonrio al ver al hombre delante de mi, se ve tan asustado y nervioso, me encanta más la primera emoción que expresa
—señor presidente espero que tenga algo que decir - indica Londom - como ve lo que sucedió no se puede quedar impune esperamos que usted tenga una buena solución
—nosotros no sabíamos nada de esto, nosotros los protegemos pero no nos metemos en sus negocios, no nos pueden culpar
—lastimosamente mi hermana estaba justo a sus guardias cuando la secuestraron, no nos dijeron del secuestro y por esa razón no pudimos hacer nada - indicó - ¿cómo piensan resolver esto?
—nosotros pensábamos que la chica estaba en la habitación, ya les dije que ella tenía días sin querer salir de la habitación, no quería a nadie cerca ¿cómo querían que nos diéramos cuenta? - golpeó con fuerza la mesa
—era su obligación darse cuenta - saco mi pistola y lo apunto
—calmarse, usted tiene toda la razón fue nuestra culpa por no cuidarla - todo lo dice con la manos en alto - si hay algo que pueda hacer por usted y su familia hagamelo saber
—hay algo - indica Londom - hace un año su equipo envió a una chica a vigilar nuestra mafia ¿queremos saber quién es ella?
—Londom- advierto, lo único que quiero es asesinar a este imbecil por no cuidar a mi hermana menor
—yo no se quien es ella pero si me dice quien lidera su equipo puedo hacer que la busquen - indica con rapidez el presidente
—bien señor presidente le daremos cinco minutos para que nos busque esa información - indica Londom
Sin esperar más el hombre sale despavorido de la oficina dejándome a solas con mi primo
—¿qué demonios haces? - lo empujo
—sacando provecho de esto - indica
—mi hermana fue asesinada de la peor manera y le sacas provecho a esta mierda - suelta un fuerte suspiro
—ella quería morir, intentastes todo incluso usaste el último comodín que teníamos pero no lo pudiste impedir, tu padre le hizo tanto daño con sus decisiones que Ada ya no quería vivir, créeme no fue la mejor manera y nos vengaremos pero debemos tener en mente que con esto puedes confirmar quien es Lucero - indica
—este no es el caso, mi hermana sufrió toda su vida y no la pude salvar
—no podías hacerlo si ella quería lo contrario, hermano ella está mejor ahora y no tiene que ser parte de las pesadillas en las que tuvo que vivir
—pero
—buenas tardes soy la encargada de la seguridad del presidente ya tenemos la información que necesita - una mujer entra a la oficina con una laptop - si se acercan pueden decirme exactamente que desean
—¿dónde está el presidente? - pregunto
—el presidente no hablará con usted mientras esté enojado y armado - indica con seriedad
—cobarde
—puede decirme exactamente que necesita, según lo que me alcanzo a decir el presidente quieren saber algo sobre una chica que trabaja el nuestro equipo élite, desde ahora se le informa que las identidades son secretas
—¿cuanto vale la cabeza de usted y su presidente? Sin contar las decenas de vidas que se pueden perder - pregunto
—¿qué desean?
—hace unos meses enviaron a una chica a investigar nuestra mafia ¿quién es ella? - la mujer empieza a teclear algo en su computadora para luego ponerla frente a nosotros
—es esta chica Lia Fisher - sonrio - tenía dieciocho años cuando fue a esta misión, trabaja desde los quince años para nuestra organización a parte de su equipo y nosotros los que estamos aquí más nadie sabe que trabaja para el gobierno ni siquiera el presidente, ella es alguien sin importancia por que no es alguien de alto nivel pero si los ayuda como infiltrada y en inteligencia, ella no quiere subir de nivel - al terminar la mujer toma su computadora - es todo lo que hay de ella, les pido que no la lastimen, si hizo algo malo no toquen a sus familiares
—no se preocupe, lastimarla es lo que menos haremos, con su permiso nos retiramos - la mujer asiente y Londom y yo salimos del lugar
—entonces es ella, tenías razón
—lo supe desde el primer momento en el cual Badra me la presentó aunque créeme que lo que me demostró durante esos meses casi un año no es lo que demuestra ahora
—estaba en una misión, debía acercarse a ti
—si pero no es eso de lo que hablo, hay algo en ella que no me agrada es como si su brillo se hubiera apagado un poco, ya sabes lo que dice mi madre
—los ojos nunca dicen mentiras - asiento recordando lo que siempre nos dice esa bella mujer - ¿le dirás que lo sabes?
—lo negará - afirmó
—¿qué planeas haces?
—veré hasta donde llega su mentira y solo tal vez si no me hace enojar tanto le ofrezcan un buen trato
(•••)
Narra Lia
Tomo unas de las armas más pequeñas que tengo y las colocó en mis botas y la otra le pongo en mi cintura para luego poner mi abrigo tampandola
—¿en serio te meteras a la boca del lobo? - miro a Cristián
—no tengo opción, mi hermana quiere ir - indicó
—eres la mayor, puedes decirle que no
—¿arriesgarme a que se escape? No gracias, prefiero llevarla yo misma a ese lugar y poder protegerla
—bueno, si quieres puedo cuidarte desde lo alto - niego
—de seguro tienen extra seguridad, nos vemos después
No espero su respuesta y salgo rumbo al "bar" para luego salir de el encontrándome con mi hermana en el auto
—¿te dieron permiso? - asiento abriendo la puerta - eso es bueno, hable esta mañana con Badra, ya arregló todo para que nos dejen entrar
—esta bien, pon la dirección en el GPS y ponte el cinturón de seguridad - empiezo el camino hasta la carretera principal
—oye está semana la abuela cumple años y organizara una fiesta ¿irás?
—¿por qué no iría? - pregunto
—el año pasado no fuiste tampoco fue Ades
—este año los tres iremos no te preocupes
Después de media hora al fin llegamos a la mansión Muhy, decir que hay muchos guardias seria poco
—tu amigo si que tiene gente cuidando de su familia - indicó
—seguro los puso su hermano, su madre está de visita y quieren protegerla - asiento
—Buenos días ¿qué desean? - el guardia de la entrada nos mira con desconfianza
—somos amigas de Badra
—Luz y Lia Fisher - pregunta
—si
—pasen
Conduzco hasta dentro donde un hombre se encarga de guardar el auto, al entrar a la mansión hay más de veinte par de ojos color verde viéndonos
—lo se - susurra Luz - es una distinción de los Muhy
Mi mirada cae en uno de esos par de ojos verdes quien me mira entre confundido y enojado